Metodología editorial
Nuestro contenido se redacta con un enfoque informativo, prudente y orientado a pacientes. Priorizamos claridad, fuentes reconocidas y límites médicos bien visibles.
Criterios editoriales
Estos principios guían la creación y actualización de los contenidos publicados.
Claridad para el paciente
Usamos lenguaje sencillo y evitamos tecnicismos innecesarios. Cuando aparece un término clínico, intentamos explicarlo.
Prudencia médica
No afirmamos diagnósticos, no prometemos resultados y no indicamos tratamientos personalizados.
Fuentes externas
Enlazamos a instituciones sanitarias, guías clínicas, sociedades científicas y bases bibliográficas cuando corresponde.
Contexto asistencial
Presentamos el sueño como un área multidisciplinar en la que pueden intervenir distintos profesionales.
Revisión editorial
Revisamos estructura, coherencia, tono, enlaces y posibles afirmaciones que puedan inducir a autodiagnóstico.
Actualización
Los contenidos pueden actualizarse cuando cambian fuentes, guías o necesidades editoriales del sitio.
Cómo redactamos una guía
Proceso interno para mantener un contenido útil y prudente.
Definir la intención
Identificamos qué necesita resolver el lector: síntomas, especialista, prueba, preparación o dudas frecuentes.
Consultar referencias
Revisamos fuentes sanitarias y científicas relevantes antes de estructurar el contenido.
Redactar con límites
Usamos un tono claro y evitamos convertir información general en consejo médico individual.
Enlazar y revisar
Añadimos enlaces internos, fuentes externas y aviso médico cuando el tema lo requiere.
Lo que evitamos
Para proteger al lector y mantener un enfoque informativo responsable.
No usamos testimonios inventados
No publicamos opiniones falsas, casos clínicos ficticios ni experiencias atribuidas a pacientes inexistentes.
No aparentamos ser una clínica
No inventamos unidades médicas, doctores, credenciales, resultados ni servicios asistenciales propios.
No diagnosticamos al lector
Los síntomas descritos sirven como orientación general, no como confirmación de una enfermedad.
No prometemos curas
Las opciones de tratamiento deben evaluarse caso por caso con profesionales sanitarios.